De una idea con poco capital y muchas ganas, a una fábrica propia que viste a mujeres en todo el país.

Nina nació en enero de 2020, cuando decidimos apostar a algo propio. Empezamos vendiendo accesorios, con poco capital y muchas ganas. Dos meses después, el mundo se detuvo.
Del freno al principio
Cuando la pandemia nos puso a prueba, lo que podía haber sido el final fue en realidad el principio. Vimos que las mujeres necesitaban ropa deportiva que las acompañara de verdad: con buen calce, buena tela y a un precio justo. Y decidimos hacerlo nosotros.

Cada prenda pasa por nuestras manos
Primero aprendimos el rubro. Después pusimos en marcha nuestra propia fábrica. Hoy cada prenda que recibís salió de nuestro taller, pasó por nuestras manos y cumplió con nuestros estándares, no los de un proveedor tercero.

Un equipo que también es familia
En 2022 llegó Clara, nuestra hija, y con ella una razón más para seguir construyendo algo de lo que estar orgullosos. En 2024 se sumó Juli, la mamá de Flor, al equipo de confección, con años de experiencia y ese cuidado en el detalle que solo tiene quien cosió toda su vida.

Hoy Nina viste a mujeres en todo el país. Trabajamos con clientas que entrenan todos los días, y con revendedoras y gimnasios que confían en nuestra calidad para ofrecerla con su nombre. Fabricamos en Argentina, controlamos cada etapa del proceso y no tercerizamos la calidad: nuestra reputación depende de cada costura.

Somos fabricantes · De la fábrica a tu placard · Hecho en Argentina
Gracias por elegirnos. Gracias por ser parte de esto ♥
— Flor y Ale
